domingo, 30 de marzo de 2008

Hablar con un perro.

Qué le digo yo a un perro?

Lo he visto muchas veces. Hay gente que habla con los perros. Se dirigen a ellos como si fueran niños, les cuentan sus cosas, les dan consejos, les enseñan a conducirse por la vida como buenos animales. Lo sé. ¿Pero qué le digo yo a un perro, si nunca he tenido la más mínima relación con ellos? Desconozco sus comportamientos, no tengo ni idea de sus aspiraciones, de lo que piensan o de cuáles son sus deseos últimos. Reconozco que mi relación con este animal, por otra parte tan cercano al hombre, se truncó a la edad de seis años, cuando corría detrás de una pelota. Salió tras de mí un caniche de nada y me dio un mordisco a la altura del gemelo de la pierda derecha. Desde entonces, mi relación con ellos quedó definitivamente tocada y nunca más, que recuerde, he dirigido la palabra a un perro o me he acercado hasta él para hacerle unas caricias.

No me siento muy orgulloso de esta situación. Me gustaría que las cosas hubieran sido de otra forma.



De saber estar a la altura, el resultado de esta foto hubiera sido mejor. Y junto a ella, además, dando más realismo a la escena, hubiera podido poner el nombre del perro.
La historia es la siguiente. Nada más que me descubrió apuntando con el objetivo, dejó de dar vueltas al árbol, se sentó y se quedó mirando así, tan ingenuamente, de forma tan transparente. Enseguida comprendí que me estaba diciendo si me gustaba la pose, o quería que se colocara de otra forma. A la primera me di cuenta de ello. Pero, dadas mis limitaciones de comunicación, fui incapaz de expresarle que se metiera un poco más hacia el jardín, porque, al tener el pelo tan negro y la acera del fondo estar tan iluminada, había un contraste muy fuerte y me era imposible encontrar la exposición correcta.

5 comentarios:

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Pues él hizo todo lo posible para comunicarse, así que te va a tocar insistir.
Devuelvo tu amable visita a La Acequia, lo que veo me gusta (textos y fotos) y me subscribo a las entradas.
Saludos.

charmante dijo...

Qué mono!, y eso q a mi los perros me gustan para verlos en el campo corriendo libremente y no los pobres en un piso....

XuanRata dijo...

Veo que pese a todo encontraste la exposición. Un retrato sincero y directo. En cuanto a la relación con los perros precisamente por ser tan antigua está ya muy tergiversada. Tal que lo que esperaba de ti era precismante la atención que le prestaste. Eso o que desataras la cadena.

montse dijo...

Las malas experiencias marcan mucho y condicionan!!... Yo también de pequeña las tuve y ahora a los perros me los miro más bien de lejos y si se me acercan me quedo en situación de alerta...Pero por lo que se refiere a éste, hay que reconocer que se te mostro con su mejor cara y pose para que lo fotografiaras. Se merecía una caricia!!
Una imagen muy simpática.
Un abrazo.

Anónimo dijo...

Un animal es tan simple como un humano.
No necesita grandes inteligencias para comunicarse con uno. Es uno el que debe aprender a escucharlos, y a decirles lo que necesitan.
No es complicado, ni siquiera se necesita intentar aprenderlo. Solamente nace de uno y se queda con uno por siempre.
Saludos.

Gerardo.
http://www.fotolog.com/geeeraaardooo