martes 14 de abril de 2009

Ejercicio de escritura: A ver qué sale.

Según me he podido enterar yo en esta fuente de documentación que es Internet esta pilastra escultórica que está situada en la esquina derecha de la Basílica de San Marcos de Venecia fue traída por los lugareños desde Constantinopla como botín de una de las cruzadas de los tiempos medievales. Lo que no he podido averiguar es el recorrido del señor que está sentado junto a ella. Me imagino que aquella mañana, como todas las mañanas, después de asearse un poco y desayunar, habría acompañado hasta la escuela a su nieto y de vuelta habría hecho algún recadito doméstico de poca monta como comprar un enchufe para sustituir el que se había estropeado la tarde anterior o aprovechar para coger un par de quilos de naranjas de oferta. Puede que hiciera alguna de estas cosas u otras semejantes antes de darse un paseo por las estrechas calles de Venecia con la intención de llegar a su asiento favorito, junto a los imperturbables guerreros para, también como ellos, desde allí sentarse quieto a contemplar, por el puro placer de contemplar.

9 comentarios:

Antón de Muros dijo...

Los guerreros se apoyan entre sí.
El buen señor tiene su bastón.

Quizás ignore que la pilastra proviene de Constantinopla, pero conoce muy bien donde hallar las ofertas de cítricos ;-)

Saludos.

Antón.

Juan Carlos dijo...

Pues te ha salido toda una historia. Fijándome en la escultura parece un abrazo de políticos, de esos que se dan pero mirando a la cámara para que se vea lo que se aprecian... delante de la cámara.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Todo los días hay que hacer músculo: literario, con ejercicios; paseos con o sin bastón. Por eso, estos guerreros han quedado anclados, para que los demás hagan músculos.
Excelente estado de forma el tuyo.

Paco Jarillo dijo...

Cada uno de los personajes de la foto tiene su historia. La de los guerreros la has averiguado. Con la del señor has hecho un ejercicio de escritura en el que quizas hayas acertado o no. El intento es buenisimo pero quien sabe lo que cuenta la vida del anciano?

Un abrazo Andrés

XuanRata dijo...

Poder pasear y sentarse en el entorno de la Basílica de San Marcos de Venecia sin quedarse embobado ante la explosión del arte, para poder contemplar de verdad la vida que pasa, y la que no pasa, o poder disfrutar sin más de ese fresco que formamos los turistas.

haideé dijo...

Lo bueno de una imagen es la posibilidad de recrearse en la interpretación de lo acontecido...
Quietud, sosiego, tiempo en el que se recorre con la mirada la vida, en la que las experiencias vividas nos hacen percibir el mundo de un determinado modo... manos ocupadas en el manejo de un bastón y reposo en un bolsillo... todo quietud, hasta la escultura, dentro de su aferramiento a las espadas, se abrazan, sosiego de paz...
Tu intento es mucho más cotidiano, por ello bello tamibién :) la belleza se encuentra en nuestro corazón
Buenos días!

Georgia dijo...

Se de esos placeres...es lo que siento cuando paso a visitarte...

un abrazo

manly dijo...

Ya lo ves, trayectorias tan dispares en la vida y al final da lo mismo porque llegas al mismo lugar tanto quien se comporta como de piedra como el que ha sido humano.

montse dijo...

Cómo se notan tus dotes de escritor!!...Una observación a tu alrededor y te aparece una historia!!
Me gusta esta imagen!!
Un abrazo.