martes 29 de diciembre de 2009

Mosaico

Ahora que termina el año, se ve mejor: se van pegando unas piezas a otros y así se compone el mosaico de la vida.

9 comentarios:

Manuel Colero dijo...

Me recuerda a algún edificio modernista de Barcelona.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

A mí siempre termina faltándome una pieza. O más.

XuanRata dijo...

Bueno, es que en algún momento hay que dar el mosaico por terminado, aunque solo sea para empezarlo de nuevo, y a ver si esta vez es la buena. A mi, como a los malos relojeros, al final me no me faltan, me sobran piezas.
En cuanto a la foto, esto es lo que le hace falta a Oviedo, (y no solo a Oviedo): un poco más de fantasía y tal vez un poco menos de "orden".
Un abrazo, Andrés.

jg riobò dijo...

Encantador y magnífico.
Otra mirada que la habitual.
Cómo nos atraen los fragmentos y componer con ellos.

Juan Carlos dijo...

Desde luego encajar las piezas de la vida es difícil a veces como en el caso que nos enseñas. Bien vista.

Un abrazo.

Daisy dijo...

Cada año añadimos una tesela a nuestro mosaico?

De cuántas teselas se compone nuestro puzzle?.

Mosaicos con un nexo común pero todos diferentes que dan ese efecto de distorsión a la obra que no es otra cosa que nuestra evolución a través de la vida.

Me gusta reflexionar con una foto delante.

Daniel dijo...

Me gusta el "mosaico" y la vida.

Feliz Año 2010 Andres, que lo pases muy bien.

calata dijo...

la ventaja de los puzzles es que si quieres una vez armado lo puedes deshacer y hacerlos de nuevo, en un intento de crear, de cambiar, de mejorar, o no.

feliz década nueva.

Antón de Muros dijo...

Muy buena foto, Andrés.

Me gustan las imágenes especulares :-)

Un fuerte abrazo desde el calor del verano.

Antón de Muros.