La carta que reproduzco a continuación, de JESÚS GARCíA CASTRILLO, escritor http://www.elbaco.com/ , fue enviada a Luis Herrero. Se refiere “al caso Cela”. En ella, el autor, con una sabiduría incuestionable y con una serenidad machacona, amén de una calidad literaria extraordinaria, sale en defensa de la verdad, de Carmen Formoso que, además de tenérselas que ver con los tribunales para pedir la justicia que le corresponde, tiene que pasar el calvario en una emisora, la COPE, que mantiene en su línea editorial aquella máxima evangélica de: la verdad os hará libres. En su momento la carta fue devuelta y por tanto no tuvo ninguna respuesta.
En defensa de la verdad y la libertad
JESÚS GARCÍA CASTRILLO ESCRIBIÓ:
Amigo Luis (HERRERO):
Esta mañana escuché tu conversación con Carmen Formoso Lapido.Todos los de tu tertulia os hacíais de nuevas con respecto al engaño y al fraude que supone una parte de la literatura actual. Tú, desde tu emisora, tratabas de convencer a los oyentes de que Carmen ha hecho una acusación infundada. Supongo que tú sabrás que el Premio Planeta es un engaño y un fraude, aunque pudiera ser que no lo supieras si nunca hubieras tenido la ocasión de comprobarlo.
Ahí, contigo, creí oír a Fernando Sánchez que hablaba de hacer una sinopsis de los dos libros para ver dónde había plagio. Con lo que Camilo y Planeta os seguirán estando muy agradecidos; pero si tú sabes lo mismo que F.S. Dragó eres igual que él.
Te diré que Dragó sabe perfectamente lo que es el Planeta, porque ha estado a mi lado, por lo menos en la cena del Hotel Princesa Sofía de Barcelona el 15 de Octubre de 1993. Y vio y oyó lo mismo que yo. También pudiera ser que, aunque él es muy inteligente y observador, no se hubiera dado cuenta, y yo, más ingenuo, de casualidad sí me hubiera dado cuenta.
No se puede hacer sinopsis porque el plagio ha sido muy particular. Ha sido mucho más que un plagio, sin precedente alguno semejante. Ha sido una barrabasada monumental. Te explicaré con una comparación, a ver si a mí me entiendes mejor que a tu entrevistada Carmen Formoso Lapido. Ya que a ti te gustan los ejemplos intentaré hacerlo con un ejemplo aunque no sea tan feliz ni tan ilustrativo como los tuyos en tus tertulias.
Tú pintas un cuadro con unas dimensiones de 2.806 milímetros por 1.689 milímetros. Y el bastidor te lo ha hecho un amigo carpintero con madera de olmo, cuando lo normal es utilizar madera de pino. No existen en la tienda bastidores de esa medida, y el lienzo es un lienzo que compraste en Brasil en el viaje de bodas. Los tubos de óleo para pintarlo son marca Rembrandt. Pintas tres mujeres como tema central, que están recibiendo vino del dios Baco y dos hombres solicitando favores del mismo dios, como personajes secundarios. Todo ello incluido en un paisaje con un río, un puente, dos casas, tres montañas, cuatro nubes y el cielo: un cuadro normal con algunos aspectos originales en cuanto al tema pero que no es la obra pictórica que marcará un hito. Y lo mandas a un concurso internacional de pintura. Al organizador del concurso le parece un tema muy original y piensa que con ese tema y la firma de un pintor afamado puede ser considerado como un alto valor económico y decide con el pintor afamado transformarlo para que no se note que ha sido utilizado. El organizador te convence de que tu cuadro se ha perdido, pero no sabe qué tú habías hecho un exhaustivo reportaje de fotografías de tu cuadro. El organizador piensa que con unas pinceladas lo puede transformar en un cuadro cubista para dárselo a firmar al pintor afamado, reconocido y consagrado y así lo hace. Bueno, lo deshace ya que emborrona encima aunque conserva la estructura original. Para que tú nunca te percates del fraude decide recortar las figuras ya transformadas con grandes brochazos y cambiarlas de lugar: las pega en distintos emplazamientos del cuadro. A pesar de los cambios, las tres mujeres siguen siendo el tema central pero piensa que dado el cambio sustancial de sus fisonomías cualquier cuadro puede versar sobre tres mujeres. El dios Baco ya se parece más a un perro que a un dios, y los dos hombres sin narices ni pestañas son recortados también y traspuestos a sendas esquinas. El resultado es que ya no parece, a simple vista, el cuadro inicial, pero si alguien examina las figuras por separado se percatará de que es plagio, fraude y engaño, por lo que decide darle unas pinceladas más y recortar algo más las figuras. Después de muchos cambios y pinceladas, el organizador ve que se sigue notando el plagio en algunas zonas del cuadro, así que decide dejar lo secar y cortar todo el lienzo en cuadraditos de un centímetro cuadrado y recompone las caras de las figuras pegando trocitos de caras y las manos pegando trocitos de manos y los vestidos pegando trocitos de vestidos. Con lo que sigue teniendo tres figuras femeninas y un paisaje, pero ya se parece poco al original. Además, ahora hay dos ríos y no uno, dos puentes, tres casas, cuatro montañas, cinco nubes, y un cielo, pero lo del cielo no tendrá importancia porque todos los paisajes tienen un cielo. Si se hace sinopsis con el original ya no sería posible encontrar parecido entre las figuras, pero la estructura del paisaje sigue siendo la misma, por lo que todavía con unos brochazos cambia el sentido del río, añade dos montañas y pinta tres árboles más. A pesar de todos estos cambios hace el mismo proceso de cortar en cuadraditos el paisaje para que no se note y mezcla los cuadraditos de las montañas y los cuadraditos de los árboles y los cuadraditos del cielo, y con ellos hace el puzle pero al componerlos le da una forma que ya no se sabe muy bien si es montaña o es llanura o qué es exactamente, y le sale un baturrillo que puede parecer a muchos una originalidad artística. A simple vista ya no se parecería al original, porque los cuadraditos han sido colocados al azar haciendo sólo formas de ríos, de casas, de árboles, de nubes y decielo. Por si acaso alguien pudiera sospechar que se está utilizando el cuadro original para hacer otro en poco tiempo -en vez de inventar una obra artística original que llevaría años ejecutarla, ahora, para que las dimensiones no sean las mismas-, le corta las cuatro esquinas al bastidor de madera y le recorta el lienzo sobrante y lo tira. Y ya no es cuadrado sino octogonal. “¡Con ese cambio no se percatará nadie del fraude!” –piensa el organizador. Además de todo esto recorta unos trozos del nuevo lienzo y los tira a la basura. Y los suple con remiendos de otro lienzo. Estos remiendos los deja sin pintar. Pues el resultante se lo da al gran artista para que lo presente al concurso y el gran pintor consagrado escribe que en un trapo que sólo sirve para limpiarse el culo, pinta esa porquería y lo deja plasmado en el cuadro señalando con sus excrementos los cinco dedos, a pesar de lo cual, escribe una leyenda en el cuadro que dice que su agente, que tiene nombre inglés, todo lo que toca lo convierte en oro; así que venderá el cuadro por una fortuna y, de paso, se ríe de todos los que vayan a ver el cuadro en la exposición, del agente y de ti, que has sido el tonto que inventaste el cuadro y todavía le da unos brochazos por aquí y por allá e incluso utiliza tu nombre que era la firma del cuadro que ponía Luis Herrero, y la recorta con cuidadito, y en una de las casas pintadas lo incluye en un letrero que pone: “la herrería del herrero Luis, el muy tonto”. y estrella contra el lienzo más excrementos y escribe debajo: “Sigo pintando con mis excrementos esta historia de un derrumbamiento”.
Si eso lo ve Dragó, naturalmente que dirá que no puede hacer una sinopsis, que no se parecen en nada, que no es plagio, que si se pusiera un cuadro al lado del otro no se podría comprobar que es plagio según dice la jurisprudencia. Pero tú has sido el autor y empiezas a ver una extraña coincidencia que puede pasar desapercibida porque a cualquier pintor se le puede ocurrir pintar tres mujeres.
Ahora hay más hombres. También compruebas que las esquinas del cuadro están cortadas pero si prolongas los cortes, dan las mismas dimensiones: 2806 milímetros por 1689; y miras por el revés y compruebas que una gran parte de los trocitos de lienzo son de Brasil y que nada más que en Brasil se fabrican. Y que en una mano ves una uña que es igual a la que has pintado tú... y una hoja de un árbol que aparece en la corona de una de las tres mujeres en la que te esmeraste por hacerle los nervios de una manera determinada la reconoces como tuya. Y además el botón de una camisa que lucía un personaje lo encuentras al lado de unas yerbas en el río. Pero lo reconoces porque además te acuerdas de que le pintaste cinco y no cuatro agujeros, y también reconoces un ojo de un personaje que en nada se parece al pintado por ti, pero reconoces que el brillo está hecho igual que lo hiciste tú con seis puntos blancos y dos puntos diminutos amarillos para pintar el brillo de la pupila.
Y así examinando con minuciosidad empiezas a descubrir que de tu cuadro quedan grandes aspectos que lo soportan así: la mayor parte del lienzo de lino de Brasil, las dimensiones, pues si prolongamos los cortes dan exactamente las mismas, y empiezas a ver desperdigadas por todo el cuadro decenas y decenas de piececitas de tu cuadro. Lo primero que te ocurre es que te pones nervioso. Imagina que tu cuadro en esa maltrecha circunstancia está firmado por Picasso, y dentro del mismo cuadro está tu firma pero figurando como leyenda de un letrero. Como mínimo tendrás que mandar a los jueces a que investiguen porque la utilización ha sido muy urdida para que no se note pero ves tu cuadro prostituido con todos los restos del engaño o como dijo Umbral en “El Mundo” el 8 de mayo de 1999, no prostituido sino “mejorado”. Es decir que el cuadro estará “mejorado”y tendrás que agradecer al tal Picasso que haya utilizado tu cuadro y de él haya hecho una obra de arte y haya quedado “al margen, incontaminado y exento”. Y además escribe tu amigote Umbral que goza de todos los púlpitos del país en los que engola la voz para decir que: Preñado Luis Herrero de su propia fantasía. Nueva flor de santidad, el acusador de Picasso está preñado intelectualmente del poderoso influjo de Picasso, y en un proceso de aquelarre ha dado la vuelta a esta influencia, sintiéndose robado por el maestro, que es como se siente toda mujer después de una violación. Esta metáfora insultante sólo puede interpretarse como que el gran maestro además de plagiarte y de utilizar tu cuadro, te ha violado y que además de jodido tienes que quedar contento y que además te has sentido robado por el maestro.
Yo no sé si tú has estado alguna vez en la cena del Planeta, lo que yo te puedo decir, porque lo vi yo, es que en la de 1993, cuando los miembros del jurado se retiraron a deliberar y estaban haciendo la pantomima como si estuvieran decidiendo allí tras severas debiberaciones la obra ganadora, detrás de unos biombos maquillaban a una periodista (creo que se apellida Molto, Molló o algo así) que iba a salir en Televisión dando la noticia del ganador. Yo , por unas rendijas del biombo observé cómo repasaba unas fichas donde tenía escrito el texto, lo que después de media hora, cuando decidieran el ganador, reproduciría por Televisión. Atónito me senté otra vez en mi mesa que estaba en la esquina al lado del biombo y cuando se lo dijea los comensales, otros finalistas y sus esposas, no me lo creían. Le dije que estaba reproduciendo que Mario Vargas Llosa nacido en tal y tal y tal; y autor de tal y tal, ha sido el ganador del Premio Planeta 1993 etc etc. etc. Con el bullicio del momento no me lo creían.
En esto, unos empleados retiraron un poco unos focos, rollos de cables, una cámara de Televisión que había en la misma esquina y acondicionaron el biombo del maquillaje. Momentos después salió un miembro del jurado al micrófono diciendo que todavía estaba muy reñida la votación y que ya se habían descartado algunos de los finalistas, con lo que algún pobrecito de los finalistas que allí estaba mantenía una ingenua ilusión. La periodista, en la camilla de maquillaje,s eguía estudiando con furor los papeles sobre Mario Vargas Llosa. Alguien colocó los biombos de manera que nadie pudiera curiosear. Los comensales tachaban en una papeleta los seudónimos eliminados de la quiniela (que así le llamaban). Al cabo de media hora y tras la pantomima de múltiples y reñidas deliberaciones salió el miembro del jurado a decir que el ganador había sido “Ariman” autor de “Dionisos y Ariadna” seudónimo de “Lituma en Los Andes”. Con grandes aplausos, se hizo un pasillo desde la entrada al comedor con todas las cámaras y focos haciendo la entrada triunfal al ganador con la ministra y el dueño de la editorial. “El ganador...” –retumbaban los altavoces-“...Mario Vargas Llosa...”. quien no estaba en la sala de la cena sino que estaba oculto en otro lugar del hotel hasta el momento de la televisión. Uno de aquellos finalistas bajó la cabeza y no soportó el fraude, porque había estado ilusionado con que aquello fuera limpio; y desapareció.
Yo quedé allí para ser testigo hasta el final de aquella ignominia. Después de las poses, fotos y demás tomas, yo me acerqué a la tarima y le dije a Mario que viniera un momento a explicarnos algo al resto de los finalistas. Yo quería aprovechar las cámaras de televisión para decirle a ver cómo era posible que él se hubiera prestado a aquella marranada. Pero lo cogieron en volandas varios guardaespaldas y lo llevaron rápidamente de allí sin dar ocasión a que la televisión fuera testigo de nuestras palabras.
El segundo premio se lo dieron a un vasco profesor de Ética. Quien después del fragor de la cena y sus licores en la rueda de prensa dijoque había estado escribiendo todo el verano su novela. Y que sólo salía a la calle para manifestarse a favor de un secuestrado por ETA. Yo le dije a un tal Andrés Aberasturi, que estaba a mi lado, cómo es que no denunciaban los periodistas aquel fraude, pues las bases del concurso decían que el plazo de presentación de originales finalizaba el 30 de Junio. A lo que Aberasturi me contestó riéndose con la bocacerrada –a mí no me hizo ninguna gracia- que si yo no sabía que aquello era todo una pantomima, una bobada, que eso era así, y así había que aceptarlo. Yo le dije que había 400 personas escribiendo una novela durante años para hacerle el caldo gordo a unos desalmados. Me miró con gesto de lástima y ya no me dirigió la palabra.Todo esto y mucho más... no lo había contado a nadie porque siempre se me interpretaría como el enojo del concursante que casi llega, porque ha llegado a finalista, pero que está frustrado por no conseguir el premio. Yo he entendido que nunca, nunca hubiera estado el premio adisposición más que de quien los dueños de la editorial quisieran, llámese como quieran, pero es una vergüenza que jueguen así con 400personas que no saben nada de eso y todos los años presentan sus trabajos a tan escandaloso y cruel premio.
Por eso, tus maneras y tonos mostrados en la COPE a Carmen Formoso, quien figura con su nombre en la “Cruz de San Andrés” lo mismo que tu nombre en el cuadro de Picasso, fueron una canallada de las más infames que he podido escuchar a un bien nacido, porque de los mal nacidos ya no espero absolutamente nada.
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8 comentarios:
Dos cosas: Primero, en 1993 ya estaba claro lo que sucedía en el Planeta y en otros premios literarios. Había que ser muy ingenuo para ir allí y sorprenderse. Al menos el Planeta es de una empresa privada, lo malo es cuando sucede con premios financiados por instituciones públicas. Segundo, sí hay precedentes en la historia del arte, de la literatura y en la historia de los premios artísticos.
Por lo demás, ya sabes cómo pienso sobre este tema. La industria editorial, las sectas literarias y el amiguismo predominan en el mundo literario actual. La mayor parte de la literatura española que se consume con éxito -no toda, por suerte- se basa en estas cosas.
Por cierto. Un aviso a navegantes que aun no se hayan despertado: cuidado, mucho cuidado con los talleres literarios a los que se apunta la gente, con los varios concursos de microrrelatos, etc. Son una fuente inagotable de inspiración para los muchos depredadores que hay en la literatura española actual.
Lo que más duele es que jueguen con las ilusiones de muchos con esta descarada impunidad. Comencemos a señalarlos con el dedo.
Ya te he dejado escrito en otra ocasión que los plagiadores están mucho más cerca de lo que suponemos... cuánto más se habla -y no siempre es así, entiéndaseme bien-, más se tiene que callar...
No es tú caso, lo sé. También he dejado escrito, en más de una ocasión aquí que mejor sigo calladita. Todo llega, y en su momento se hará publico.
Hasta los manifiestos de pueden plagiar. Todo es susceptible de plagio, porque siempre hay alguien al que no soportas, porque le envidias, porque te ha dicho algo que no te gusta, porque te sientes con una gran ambición... hay tantas y tantas opciones para plagiar, jejeje... pero la conciencia sigue hablando, y la memoria también... y yo además de memoria tengo una gran paciencia... y sobre todo, que me siento libre, porque lo que escribo es para todos...
Considero más importante lo relacionado con los que escupen contra otros y se olvidan -mejor digo: están imposibilitados por su ofuscación- de sus propios actos llenos de hipocresía y deshonestidad... Sobre todo si eres uno al cual le gusta ser halagado...
Yo mientras tanto voy recabando información y datos... :) sobre todo porque por la boca muere el pez, jejeje...
Una cosa es parecer buena persona, y otra muy distinta serlo.
Un abrazo Andrés, y es un poco más cauteloso a la hora de confiarte... si consideras que mi opinión es digna de tener en cuenta...
Voy a añadir esto:
lo escrito -para que no haya lugar a interpretar que ello pueda estar relacionado contigo, ni directa ni indirectamente- es algo que me ha sucedido a mi.
Lo último dicho sobre ser cauteloso, es por un comentario tuyo al que accedí buscando sobre plagios.
Otro abrazo
Estimado Andrés, no puedo añadir nada al magnífico artículo/carta de Jesús García Castillo.
Pero si quiero "apostillar" algo a tu presentación de "La mansión del Indiano...":
Eneste país, y hay que decirlo alto y claro, NO ES QUE SE TOLERE LA CORRUPCIÓN; ES QUE SE PERSIGUE Y ACOSA A QUIEN LA DENUNCIA.
Un abrazo.
Jesús Díaz Formoso
El plagio es el pan nuestro de cada día. Una vez cada mil años, alguno siente vergüenza y lo confiesa, como ocurrió con los cantantes Mili y Vanilli. Pero son excepciones muy contadas.
• con la mirada atenta...
En muchos casos, los límites del plagio están poco definidos. La intuición y el espíritu critico ayuda a desenmascarar a los plagiadores... pero no creo que a ellos les importe mucho, formando parte de grupúsculos corruptos. Y la corrupción es una lacra moral.
• saludos
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•CR & LMA•
Los concursos están podridos, incluso aunque no haya plagios de por medio. Yo creo que falla el concepto mismo de CONCURSO: En materia de estética y de creatividad no hay unos criterios verdaderamente objetivos para juzgar o medir la calidad de las obras. Esto cae de cajón, y hace que la mayoría de los premios se decidan por algún tipo de criterio más objetivo que un "quítame allá esas pajas" de índole estética. Entre esos criterios más objetivos está el comercial y el propagandístico: Se prefiere premiar a famosos porque los famosos son de por sí un reclamo. Habitualmente los integrantes del jurado no son más que estómagos agradecidos, yo no tendría en cuenta su juicio. En pintura, por ejemplo, es corriente que lleven la voz cantante en el jurado los típicos críticos de arte que no saben pintar y cuyo modo de vida consiste precisamente en escribir textos laudatorios hacia el que paga (nada más lejos de la CRÍTICA real, la mayoría simplemente han hecho del lameculismo una profesión!).
Total: Que no merece la pena toda esa atención e ilusión que la gente vuelca en los concursos.
Tardé años en aceptar que ningún concurso queda libre de sospecha. Visto lo visto y leído lo leído, uno llega a la conclusión de que no vale la pena enviar nada a los concursos. Lo que me deja más inquieto es comprobar que el plagio está tan extendido. Es inquietante, porque muchas obras, incluidas las mías, circulan por internet y si caen en malas manos...
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